Teatro

“Salgamos una vez más” (Reseña)

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Dos historias que giran en torno al quehacer teatral, por un lado una pareja de actores en decadencia que viven la etapa de cuestionamiento: seguir actuando y sobrevivir con las garras o abandonar las tablas por una vida digna; estas escenas se van reflejando paralelo a la historia de la otra pareja homóloga, cuyos caminos se vieron separados a fuerza por el servicio militar, para luego reencontrarse  con el tiempo en el sufrimiento cotidiano que ha ejercido la lejanía: las inseguridades, la incredulidad y el miedo a la soledad.

Jorge Campos por Manuel Matus Mga

Por @JorgeCampos87

 

 

“Salgamos una vez más” es la puesta en escena que ejecutó recientemente el grupo de teatro El Cadejo, bajo la dirección de Jessica Kloner. La obra reúne dos textos del dramaturgo Luis Harold Agurto “Salgamos una vez más a escena” y “Mírame a los ojos”.

Dos historias que giran en torno al quehacer teatral, por un lado una pareja de actores en decadencia que viven la etapa de cuestionamiento: seguir actuando y sobrevivir con las garras o abandonar las tablas por una vida digna; estas escenas se van reflejando paralelo a la historia de la otra pareja homóloga, cuyos caminos se vieron separados a fuerza por el servicio militar, para luego reencontrarse con el tiempo en el sufrimiento cotidiano que ha ejercido la lejanía: las inseguridades, la incredulidad y el miedo a la soledad.

Desde mi silla de espectador pude percibir que El Cadejo es un grupo de jóvenes actores talentosos con mucha energía. De ambas parejas destaco a la conformada por Ingrid Massoud, en quien es notoria una presencia imponente, y Óscar Membreño, quien a pesar de su inconstante inflexión de voz, logra sacar a flote a su personaje. Por otro lado, el personaje que caracteriza Eduardo González aún no ha madurado. Esta vez González no hace creíble a su personaje y se debilita en muchas ocasiones, haciendo que la química entre él y Virginia Sevilla merme. A esto hay que sumarle el exagerado y molesto sonido del lente de las cámaras fotográficas que irrumpían abruptamente e impedían crear una conexión profunda con las escenas. Sí, las cámaras también pueden arruinar una obra.

En general es una obra disfrutable, que podría mejorar en mantener el equilibrio de las parejas para que la química fluya libre, pero que no está enterrada. Auguro muchos éxitos para el grupo de Teatro El Cadejo de mantenerse constantes.

Fotos: 4G Fotografía

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